El propósito formativo del programa académico se centra en proporcionar un proceso de formación integral que prepare a los estudiantes para enfrentar las complejidades del campo de la arquitectura con habilidades comprensivas, analíticas y evolutivas frente a situaciones problemáticas específicas. Este enfoque se apoya en la posibilidad de integrar el contenido temático y las estrategias de formación, en contextos socioculturales reales y en constante transformación desde sus características sociales, económicas y políticas. Además, se prioriza el análisis y la actualización periódica de las competencias de los núcleos del plan de estudio, con el objetivo de vincularlas estrechamente al proyecto de vida de cada estudiante. Se promueve el uso progresivo de recursos tecnológicos en los espacios de formación para potenciar el aprendizaje y la innovación.
Por último, se enfatiza la vinculación e integración de los actores y comunidades involucradas en las diferentes realidades sociales en las que el arquitecto interviene, promoviendo así una formación comprometida con la transformación personal y de la realidad, en consonancia con los valores agustinianos de respeto, diálogo y apertura a la diversidad de saberes.
El propósito formativo del programa académico se centra en proporcionar un proceso de formación integral que prepare a los estudiantes para enfrentar las complejidades del campo de la arquitectura con habilidades comprensivas, analíticas y evolutivas frente a situaciones problemáticas específicas. Este enfoque se apoya en la posibilidad de integrar el contenido temático y las estrategias de formación, en contextos socioculturales reales y en constante transformación desde sus características sociales, económicas y políticas. Además, se prioriza el análisis y la actualización periódica de las competencias de los núcleos del plan de estudio, con el objetivo de vincularlas estrechamente al proyecto de vida de cada estudiante. Se promueve el uso progresivo de recursos tecnológicos en los espacios de formación para potenciar el aprendizaje y la innovación.
Por último, se enfatiza la vinculación e integración de los actores y comunidades involucradas en las diferentes realidades sociales en las que el arquitecto interviene, promoviendo así una formación comprometida con la transformación personal y de la realidad, en consonancia con los valores agustinianos de respeto, diálogo y apertura a la diversidad de saberes.